IPv6 es la versión actual del protocolo que da dirección a cada aparato en internet. Sustituye a IPv4, cuyas cerca de 4.300 millones de direcciones posibles se agotaron, por direcciones de 128 bits: son 2 elevado a 128 combinaciones, un número de 39 cifras. Esa abundancia explica dos hechos prácticos: por qué tu operador quizá ya te da IPv6 sin que lo notes, y por qué un proxy IPv6 cuesta una fracción de lo que cuesta uno IPv4.
La condición es una sola, y lo decide todo: el destino tiene que aceptar IPv6. Este artículo explica el protocolo en lenguaje corriente, muestra cómo comprobar tu conexión y el sitio de destino, y dice cuándo el proxy IPv6 es la opción correcta.
IPv4 e IPv6, frente a frente
| IPv4 | IPv6 | |
|---|---|---|
| Formato | Cuatro números de 0 a 255: 189.40.12.7 |
Ocho grupos en hexadecimal: 2804:14d:1234::1 |
| Cantidad | ~4.300 millones | 2^128 (340 sextillones) |
| Situación | Agotado; las direcciones se venden y se alquilan | Abundante; se asigna en bloques enormes |
| Compartición | Habitual (CGNAT) | Cada aparato puede tener su propia dirección pública |
| Aceptación en los sitios | Universal | Amplia en los grandes, parcial en los pequeños |
| Coste de un proxy | El más alto entre los fijos | El más bajo por IP |
Un detalle que cambia la lectura de todo: un bloque IPv6 típico entregado a un cliente residencial (un /64) tiene 18 trillones de direcciones. Por sí solo es mayor que todo internet IPv4. Los proveedores reciben bloques aún mayores. Por eso en IPv6 "cuántas IP" deja de ser la pregunta, y "¿lo acepta el destino?" pasa a serlo.
Por qué existe IPv6
IPv4 se diseñó en los años 80 para una red de investigación. Cuando internet creció, las direcciones se acabaron: los registros regionales que reparten direcciones en América Latina, Europa y el resto del mundo agotaron sus reservas libres a lo largo de la década de 2010. Desde entonces conviven dos soluciones. La primera fue estirar IPv4: compartir una dirección pública entre muchos abonados, lo que los operadores móviles hacen por defecto, como explica CGNAT: qué es y cómo saber si lo tienes. La segunda fue migrar a IPv6, lo que exige que el proveedor, el sistema operativo, el router y el sitio de destino hablen el protocolo nuevo.
La migración ha avanzado mucho, pero no ha terminado. Es habitual que un aparato tenga las dos direcciones a la vez (la llamada doble pila) y use una u otra según responda el sitio. Y es habitual que un sitio pequeño, una API interna o un panel corporativo solo existan en IPv4. Ese es el escenario que el proxy IPv6 tiene que respetar.
Cómo saber si tu conexión usa IPv6
Abre el verificador Mi IP. Si la dirección que aparece tiene letras y dos puntos (con la forma de 2001:db8::1), tu conexión sale por IPv6. Si solo aparecen números separados por puntos, sale por IPv4. Muchas conexiones tienen las dos; el verificador muestra la que eligió el navegador para llegar a él.
Cómo saber si el sitio acepta IPv6
El destino tiene que publicar un registro AAAA en el DNS, que es el registro que asocia el nombre del sitio a una dirección IPv6. Sin él, el proxy IPv6 no tiene adónde conectar. La prueba lleva un minuto, con dig, nslookup o curl, y está en cómo saber si un sitio acepta IPv6. Conviene probar el dominio exacto al que va a acceder tu herramienta, porque un sitio puede tener AAAA en la página principal y no tenerlo en la API.
Por qué el proxy IPv6 es el más barato
El precio de un proxy tiene dos componentes: el coste de la dirección y el coste de la infraestructura. En IPv4 la dirección es escasa y se compra o se alquila en el mercado secundario; pesa en el precio. En IPv6 la dirección cuesta casi cero, porque un solo bloque rinde más direcciones de las que cualquier operación puede usar. Queda la infraestructura, que es la misma. El resultado es una dirección dedicada, fija, con usuario y contraseña, por una fracción de lo que cuesta una IPv4. Qué explica el precio de cada tipo está en cuánto cuesta un proxy, y los importes actuales, en precios.
Cuándo el proxy IPv6 es la opción correcta
- Recolección en volumen en destinos que aceptan IPv6. Muchas direcciones baratas, una por rutina o por sesión, sin pagar por GB. Es el caso más común, detallado en consumo de GB en scraping.
- Verificación y pruebas en servicios grandes. Buscadores, redes sociales y las principales nubes responden por IPv6.
- Automatización que necesita muchas direcciones fijas y cuyo destino ya se ha probado.
Cuándo no lo es
- Destino sin AAAA. No conecta. El camino es un IPv4 dedicado o un residencial rotativo.
- Cuentas publicitarias y marketplaces. Parte de esas plataformas acepta IPv6 al navegar, pero la gestión de cuentas tiene otras señales en juego (tipo de red, historial del bloque), y el diseño probado para ese uso es IPv4 o ISP, como muestra la guía de tipos de proxy.
- WhatsApp por API. Las integraciones funcionan sobre IPv4; una IP fija por número es el diseño recomendado.
Si el destino pasó la prueba del registro AAAA, el proxy IPv6 dedicado es el producto: fuera de Brasil se vende en lotes, con el país elegido en el checkout. Si no la pasó, la misma página explica la alternativa. En cualquier caso, la dirección es infraestructura de origen, y el uso sigue sujeto a la política de uso aceptable.